Fiesta Hispánica: De la visión a la realidad

Fiesta Hispanica: From Vision to Reality

Escrito por Maria Assaf

Aunque tendemos a asociar a la comunidad latinoamericana de Toronto con gente de Centroamérica y América del Sur, un pequeño número de ellos vino de España. Además, algunos de estos inmigrantes españoles han estado en el centro de importantes instituciones hispánicas, incluyendo la Fiesta Hispánica, una de las más grandes celebraciones artísticas de la comunidad de habla hispana en la ciudad.

Su fundador, Fernando Valladares, llegó a Toronto desde España a principios de los 70, obligado a huir de la dictadura de Francisco Franco. Cuando el Sr. Valladares fue llamado a filas, él no respondió, y tras decidir que ya no quería ser sacerdote, sintió que era el momento de abandonar España y venir a Canadá, donde residía su padre.

Fiesta Hispánica, Mel Lastman Square, 2009.

A diferencia de muchos otros inmigrantes españoles que dejaron España y vinieron a Canadá durante la dictadura franquista, el Sr. Valladares decidió quedarse aquí después de la caída del régimen en 1975. Ya había empezado a mejorar su inglés, trabajaba para un periódico comunitario y estaba involucrado en la política local. Junto con Tony O’Donohue, Rodrigo Ponce y José Fernández entre otros, decidió formar una organización dedicada a la pequeña, pero creciente, comunidad hispana en Toronto. El momento no podría haber sido más oportuno, ya que en este momento un gran número de inmigrantes comenzaba a llegar a la ciudad en respuesta a la ola de golpes de estado militares que estaban teniendo lugar en Centroamérica y América del Sur. Había también un flujo de inmigrantes de la región que llegaban por razones económicas y como trabajadores temporales con visados para tres meses, que luego volvían a casa. Unir a hispanos de diferentes países que habían venido a Toronto por distintos motivos era un reto para el Sr. Valladares y sus asociados.

El Sr. Valladares había sido inspirado por el crecimiento y la integración de las comunidades griega, italiana y portuguesa en Toronto. Aunque ellos habían estado en la ciudad desde mucho antes que las gentes hispanas, él pudo ver que ellos mismos se habían organizado y habían dado los pasos necesarios para encontrar un lugar en la sociedad. Tenían sus propias asociaciones, negocios, organizaciones benéficas e incluso representantes en el parlamento. Fernando y sus compañeros querían lo mismo para los hispanos de Toronto y en 1981, mientras trabajaba como asistente para el Concejal de Toronto, Tony O’Donohue, crearon la Fundación Benéfica Las Flores (Las Flores Charitable Foundation). Su objetivo era unir las voces de la comunidad hispana, juntando bajo una organización paraguas a todas las nacionalidades y culturas que formaban este grupo.

No mucho tiempo después la Fundación Benéfica Las Flores entró en acción, tanto aquí como en el extranjero. Durante la erupción volcánica en Colombia a mediados de los 80, una de las más mortíferas del siglo XX, Las Flores trabajó en unión con otros medios de comunicación hispanos para proporcionar ayuda. Trabajaron junto a la Cruz Roja y encauzaron donaciones desde Toronto a la región afectada en Colombia. También respondieron ante otros desastres naturales, proporcionando apoyo durante los terremotos que sacudieron México y Chile en los 80 y en los 90. Gracias a estas acciones se corrió la voz entre los países latinoamericanos de que Canadá era una nación solidaria con interés en ayudar a otros países durante los desastres. Las Flores fue reconocida como una asociación importante que podía llevar las promesas a la acción.

Mediante sus contactos políticos, Las Flores colaboró con el Sr. O’Donohue en el proyecto Water for Life , que proporcionó recursos para realizar pozos de agua potable en una comunidad hondureña. También trajeron a niños de países hispanos que tenían enfermedades crónicas para que fueran tratados en el Hospital para Niños Enfermos (Sick Children’s Hospital) de Toronto. Uno de los momentos más memorables para el Sr. Valladares fue cuando la organización trajo a 40 niños invidentes desde una comunidad rural hondureña para ver las Cataratas del Niágara. Oír cómo estos niños describían la belleza de un paisaje que no podían “ver” fue un momento importante en su vida. En 1994, Las Flores abrió oficialmente Villa Las Flores, un complejo de casas sin ánimo de lucro con 134 apartamentos, ubicado en el 10 de Dora Avenue en Toronto.

Fiesta Hispánica, Mel Lastman Square.

Como sucede con la mayoría de las organizaciones, la financiación era un reto, y por ello el equipo de  Las Flores comenzó la Fiesta Hispánica Internacional (International Hispanic Fiesta) como una herramienta para recaudar fondos. Más de 20 años después, y a pesar de no haber producido beneficios, y de haber perdido dinero en ocasiones, la Fiesta se sigue fortaleciendo, gracias al entregado trabajo de sus miembros, que han conseguido financiar esta gran celebración.

En 1989, tras haberse llevado a cabo en el Carlsberg Pavilion en el Exhibition Place y el edificio de Medieval Times en el pabellón de Arts and Crafts, la Fiesta se trasladó al Harbourfront Centre, donde se convirtió en uno de los mayores acontecimientos anuales del centro y en la mayor expresión y reunión de las gentes hispanas de Canadá.

La fiesta celebra todos los aspectos de diversas comunidades, con artistas de Latinoamérica, África y España para enriquecer este acontecimiento de cuatro días de duración.

La Fiesta no sólo contribuye al bienestar de la comunidad hispana de Toronto, sino que también ilustra la importancia del arte y la cultura para el desarrollo de una ciudad saludable y  para los inmigrantes en sus nuevas sociedades. Para los artistas, académicos, músicos y escritores que se vieron obligados a abandonar sus países y vivir en el exilio, la libertad de expresión era importante. La Fiesta les ofreció el espacio y la oportunidad de comunicar sus ideas personales, políticas y filosóficas a través de las artes. Mediante su trabajo, ayudaron a señalar cuestiones importantes para los latinoamericanos que viven en Toronto, y a llevar a un contexto global su lucha como miembros de la diáspora. Muchos artistas hispanos pudieron unir sus fuerzas con otros artistas locales y artistas canadienses, y juntos han ampliado la creatividad y la conciencia política de la ciudad y del país.

David Miller con celebrantes de Fiesta Hispánica, Mel Lastman Square

En 1997, la Fiesta se trasladó  a Mel Lastman Square en Yonge y Sheppard, donde se sigue llevando a cabo a día de hoy. Toronto ha cambiado radicalmente desde que Fernando Valladares llegó como un adolescente en los 70. Las olas de migrantes de todo el mundo han transformado la ciudad para mejor, creando una mezcla única de culturas y una identidad singular. Al igual que el Sr. Valladares, muchos de estos recién llegados han contribuido al crecimiento de la ciudad y han hecho de ella un lugar mejor para vivir para todos. Hoy, la historia de la Fundación Benéfica Las Flores y de la Fiesta Hispánica, que actualmente tiene 31 años de antigüedad, está firmemente asentada en la cultura de nuestra ciudad.

Fuentes
Interview of Fernando Valladares

Heritage Toronto is pleased to acknowledge the support of the Government of Ontario, through the Ministry of Tourism and Culture, for this project.

 

 

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